Aunque el reloj puesto en la torre de la iglesia de Ochalí marcaba las seis y cuarto, no eran ni las cinco y media todavía:…
Aunque el reloj puesto en la torre de la iglesia de Ochalí marcaba las seis y cuarto, no eran ni las cinco y media todavía:…
Liborio, mantenía reservadas sus jácaras más sorprendentes para contármelas cuando la ocasión fuera propicia, sobre todo, cuando estuviera aligerado del mal genio que a veces…
“Queda comisionado para redactar mi despedida que, aunque llevo tres intentos por atravesar el río de Caronte, en los regresos no he visto ningún borrador…
Crónicas del pueblo Yo dormía en la habitación de nuestra casa que daba contra la acera (vivíamos en la calle de las Gradas, casi al…
Aquella mañana que mi papá me llevó a la escuela Grande a matricularme por primera vez, la señorita Josefina García, estaba entre los maestros participantes…
Por el parque del pueblo, un viejo parque de pueblo, pasan las glorias y los reveses de todo el vecindario. Por él han transitado los…
A cualquiera de los tantos Juanitos que hay en este mundo. La memoria siempre me traiciona cuando la estrujo para que vuelva sobre las figuras…
A su esposa, a sus hijas. Me acuerdo de don Manuel Arroyave desde cuando mi papá me llevó a la escuela a matricularme por primera…
La hermana, Mercedes de San Damián, que pertenecía a la congregación de las Hermanitas de San Sulpicio, llegó al pueblo muy joven, venía auto desterrada…